El líder del Mundial saldrá penalizado en Monza, y es a propósito
Mercedes cambia la unidad de potencia de Antonelli justo aquí porque es un circuito donde se adelanta. Y él es italiano, en una grada vestida de rojo.
Kimi Antonelli llega a Monza como líder del Mundial y saldrá el domingo con todo en contra. La penalización no es un accidente: es la estrategia.
Por qué aquí
Mercedes ha decidido cambiarle la unidad de potencia y montar una nueva precisamente en este circuito. El propio piloto lo dejó caer en la rueda de prensa de Zandvoort y Toto Wolff lo confirmó después.
La lógica es sencilla: si vas a comerte una sanción de parrilla, mejor gastarla donde se puede adelantar. Monza es de los pocos trazados donde salir desde atrás no condena la carrera.
La otra capa
Antonelli es italiano y correrá ante una grada que, en su mayoría, irá vestida de rojo en apoyo a Ferrari y no a su compatriota.
Es una de las particularidades del Templo de la Velocidad: el favorito local puede no ser el favorito del público.
Quién más está en juego
En Mercedes nunca conviene descartar a George Russell, que no está brillando tanto como Antonelli con los coches de 2026 pero llegará con un arma potente al no arrastrar la sanción.
Y enfrente, Ferrari y McLaren aprietan en plena carrera por el título, en un fin de semana donde hay dudas razonables sobre quién se lleva el gato al agua.