Ocho medallas y cuatro son de marcha: el balance incómodo del Europeo de atletismo
España brilló en el asfalto y decepcionó en el estadio. Italia y Alemania se fueron con 21 medallas cada una; Gran Bretaña, con 19.
Terminó el Campeonato de Europa y el balance español tiene una asimetría difícil de esquivar: de las ocho medallas conseguidas, cuatro llegaron de la marcha.
Como suele ocurrir, nos salvó la Marcha con mayúscula.
Dentro y fuera del estadio
La lectura se sostiene sola si se separan los escenarios.
En el asfalto, brillamos: además de las cuatro preseas de marcha, una por equipos en la maratón femenina.
En el estadio, salvo excepciones, decepción. Muchas expectativas previas no se cumplieron.
El medallero
España se quedó lejos de las potencias: Italia y Alemania cerraron con 21 medallas cada una, Gran Bretaña con 19, Países Bajos con 14 y Francia con 11, aunque ninguna de oro.
También nos superaron en el medallero Suiza y Noruega, al sumar más oros. Y la distancia se ensancha si se miran finalistas y puntos por puesto, que es la métrica que mejor refleja la profundidad de un equipo.
No lo dice solo la prensa
Los números los corrobora quien tiene que responder por ellos: tanto el presidente de la Federación Española de Atletismo como el seleccionador nacional se han declarado insatisfechos con la actuación.
Cuando la propia federación no maquilla un balance, la lectura deja de ser opinable.