34 grandes vueltas sin una victoria española, y Enric Mas dice que no tiene miedo
Rompió cinco años sin ganar en la etapa más dura, con 5.200 metros de desnivel. Le saca 1'18" a Roglic. En octubre pasó por el quirófano.
El último español que ganó una gran vuelta fue Alberto Contador: el Giro de 2015 y La Vuelta de 2014. Desde entonces han pasado más de once años y 34 carreras entre Tour, Giro y Vuelta.
Enric Mas lleva el maillot rojo.
Cómo llegó hasta aquí
Que estuviera entre los favoritos era un brindis al sol mientras Pogačar estuviera en carrera. El esloveno dominaba, y la pelea real era por el segundo y el tercer escalón.
Pero antes de la caída ya había pasado algo: en el alto del Bartolo, Mas respondió a un ataque de Pogačar. En los últimos dos años nadie había podido hacerlo.
Después llegó la etapa de Xeraco, la caída brutal y el abandono. La carrera cambió por completo, y la lucha por el podio se convirtió en lucha por la general.
El gesto y la etapa
Cuando recibió el rojo por el abandono de Pogačar, no se lo puso, en homenaje.
Se lo ganó al día siguiente. En la etapa con final en Aitana, la más dura de la carrera con más de 5.200 metros de desnivel, Mas ganó y rompió una racha de cinco años sin triunfos.
Dónde está
1’18” de ventaja sobre Primoz Roglic, que aspira a ser el primer ciclista en ganar cinco Vueltas y superar los cuatro de Roberto Heras.
Mas ha sido siempre el del segundo escalón: segundo en 2018, 2021 y 2022, tercero en 2024. Las dos últimas veces escoltando precisamente a Roglic.
De dónde viene
En octubre de 2025 pasó por el quirófano por una tromboflebitis en la pierna izquierda que le lastraba el rendimiento.
En el Giro las piernas no acompañaron: 32º en la general. No se puso nervioso y usó el Tour de Suiza, la Clásica de San Sebastián y la Vuelta a Burgos para afinar.
Lo que dice ahora
“No tengo miedo de ganar la Vuelta.”
Recogido por MD
“Recientemente he pasado por momentos difíciles, pero no han sido los peores de mi vida profesional. Hay cosas mucho más duras que una caída fuerte o determinados problemas físicos. Me ha costado salir de ahí y coger la forma, pero hoy estoy contento de estar aquí y de volver a sonreír en La Vuelta.”
Y sobre qué ha cambiado para llegar hasta aquí:
“No ha cambiado nada. Simplemente he seguido haciendo lo que más hacía, entrenar bien, cuidarme, intentar hacer todo perfecto y disfrutar del proceso.”