Atacó a 90 kilómetros de meta y quedó tercero: "Corrí como quería correr"
Van der Poel reivindica el Mundial sin pinganillos. Ganó McNulty, con Matthews segundo.
Mathieu van der Poel no volvió a vestirse de arcoíris en Montreal. Fue tercero, detrás de Brandon McNulty y Michael Matthews.
Y salió satisfecho igualmente.
“Preferiría haber sido campeón del mundo, claro, pero corrí como quería correr.”
Recogido por Marca
Lo que hizo
Empezó a moverse cuando aún quedaban unos 90 kilómetros para la meta.
No quiso esperar a los últimos kilómetros ni guardar fuerzas para un solo movimiento. Su idea era endurecer la carrera, anticiparse y estar siempre un paso por delante cuando empezaran los ataques serios.
“Me sentía bien y quería hacer una carrera dura.”
Sabía que esperar demasiado podía jugar en su contra en un circuito tan exigente como el de Montreal. Quería llegar bien colocado a los sectores duros y no verse sorprendido por los movimientos de otros.
Por qué la carrera salió así
Por la ausencia de radios.
Sin pinganillos, un ciclista no recibe información constante sobre diferencias, posiciones ni instrucciones del coche. Tiene que leer la carrera con lo que ve.
El resultado fue una prueba marcada por los ataques y la incertidumbre, y Van der Poel fue de los que más la agitó.
Lo que reivindica
Que sin radio se corre por instinto. Y que eso, aunque le haya costado el título, produce mejores carreras.
Es una postura que gana peso viniendo de quien acaba de perder por correr así.