Djokovic cae en primera ronda del US Open y llora en pista: "No sé cuánto tiempo más puedo seguir así"
Vómitos, calambres, la espalda y el hombro cediendo. Cuatro horas y 36 minutos ante Mariano Navone en el partido que acabó rozando la medianoche en Nueva York.
En su vigésima participación en el US Open, Novak Djokovic perdió por primera vez en la ronda inaugural. No caía de entrada en un Grand Slam desde el Open de Australia de 2006, contra Paul Goldstein.
Mariano Navone, argentino de 25 años, se impuso por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 en cuatro horas y 36 minutos.
El cuerpo dijo basta
Empezó mal, grogui, aplatanado por la humedad que anunciaba el chubasco que obligó a cerrar el techo de la central con 4-3 a su favor, justo después de una doble falta que le costó la ventaja de break.
Dos juegos más tarde pidió asistencia médica y tomó una pastilla, que no impidió que vomitara más adelante. Antes del quinto set se quedó tieso, pese a que le masajearon las lumbares. Con 0-3 asomaron las lágrimas.
“Los vómitos, las arcadas, es un problema serio. Luego todo mi cuerpo empezó a fallar, con calambres y dolor. Al final mi espalda y mi hombro también cedieron, y no pude terminar el partido. Estaba un quiebre arriba en el cuarto set, pero ya había estado luchando mucho desde el cuarto juego en adelante.”
Rodeado por su familia en el palco, los gestos de Jelena y de los pequeños Stefan y Tara marcaron cada momento crítico.
“No me divertí ahí afuera”
“No quiero quitarle nada a su victoria. Le felicito, es un buen tipo y un luchador. Pero no me divertí ahí afuera. No sé cómo puedo resolverlo. En este momento no quiero entrar en demasiados detalles. Solo estoy tratando de entender qué está pasando y cuánto tiempo más puedo seguir así.”
A los 39 años, su palmarés sigue clavado en 24 Grand Slams desde el US Open de 2023. Persigue el 25º, que le desempataría con Margaret Court.
Dosifica al máximo: solo siete torneos esta temporada, centrado en los grandes. Y no le ha ido mal en ellos, con final en Australia y semifinales en Wimbledon. Pero en el camino siempre aparecen Alcaraz o Sinner.
Fiesta argentina
Navone, sin apenas historial en Grand Slams más allá de una tercera ronda en Roland Garros 2025, da a Argentina algo que no lograba desde que Guillermo Coria batió a Djokovic en Roland Garros 2005.
Se cruzará ahora con Stan Wawrinka o Matteo Berrettini. Y la parte baja del cuadro pierde a una de sus figuras: por ranking se dibujaba una semifinal entre Djokovic y Carlos Alcaraz.