Hace una semana llamaban a la policía para que Pogačar pudiera subir al bus; hoy no hay nadie
Matxin alarga el desayuno solo en un hotel de Lorca. En el autobús siguen los muñecos rojos de los días en que ganaba.
En portada Tres balones a la madera, un penalti fallado y un gol anulado por centímetros
Matxin alarga el desayuno solo en un hotel de Lorca. En el autobús siguen los muñecos rojos de los días en que ganaba.