Shiffrin gana su sexto Globo grande sin ganar la carrera, y llega a dieciocho títulos
Le bastó ser undécima en Lillehammer, justo por delante de su rival. Iguala los seis Globos generales de Annemarie Moser-Pröll y ya tenía asegurado el noveno de eslalon.
Hay títulos que se ganan atacando y títulos que se ganan colocándose. Mikaela Shiffrin acaba de conseguir el suyo de la segunda manera, y no por eso vale menos.
La estadounidense llegaba al último gigante de la temporada, en Lillehammer, con las mejores opciones de llevarse el Gran Globo de Cristal. La alemana Emma Aicher todavía tenía las suyas.
Shiffrin hizo una primera manga reservona y en la segunda apretó lo justo para acabar undécima de la carrera, exactamente por delante de Aicher. Con eso bastaba.
Lo que suma
Es su sexto Gran Globo de Cristal, con el que iguala los seis de Annemarie Moser-Pröll. En total acumula dieciocho Globos.
Y llegaba a Lillehammer con otro ya asegurado matemáticamente: el noveno Globo de eslalon, la disciplina donde su dominio esta temporada ha sido aplastante. En Åre, días antes, lideraba la primera manga con 50.22, medio segundo por delante de Aicher, con la austriaca Katharina Truppe tercera a 57 centésimas.
En el gigante fue cuarta de la general. Con eso completó el cuadro: campeona en lo técnico, arriba en lo demás, y la regularidad convertida otra vez en trofeo.
Después de un año de transición
Lo relevante es de dónde viene. El 2025 fue para Shiffrin un año de transición, de esos que en una carrera larga se leen como el principio del final. Esta temporada ha vuelto su mejor versión, y a sus 31 años apunta a la victoria número 109 en la Copa del Mundo.
La otra historia del día
Con permiso de Shiffrin, la protagonista real de Lillehammer fue otra. La austriaca Julia Scheib, de 27 años, se llevó el pequeño Globo del gigante después de una temporada que la ha llevado de ser la 31ª de la general a la octava, y de la novena del gigante a campeona.
La victoria en la carrera fue para la canadiense Valerie Grenier, que había sido la mejor de la primera manga y a la que los nervios estuvieron a punto de costarle la segunda. La noruega Mina Fuerst Holtmann fue segunda y la propia Scheib, tercera.