Un entrenador entra al campo, se lía a golpes y el partido acaba en batalla campal
Penalti en el 90+9, empate del Cali y todo se descontrola. Peirano habría agredido a un jugador rival.
El Deportivo Cali y el Atlético Bucaramanga empataron 1-1 en Palmaseca, por la fecha 8 de la Liga BetPlay. El fútbol acabó siendo lo de menos.
El detonante
Bucaramanga se puso por delante en el minuto 72 con gol de José García.
En el tiempo añadido, el árbitro señaló penalti a favor del Cali. Leyser Chaverra lo convirtió en el 90+9.
Ahí se descontroló todo, dentro y fuera del campo.
Lo que se le atribuye a Peirano
Según las denuncias de Rafael Dudamel, técnico del Cali, y los vídeos difundidos en redes, el entrenador uruguayo del Bucaramanga, Pablo Peirano:
- Habría pateado un balón hacia la cancha de forma desafiante
- Entró airadamente al terreno de juego a recriminar al cuerpo arbitral
- Acabó envuelto en una trifulca con futbolistas locales, con una presunta agresión a Keimer Sandoval
El altercado derivó en empujones, insultos e intercambio de golpes.
Por qué es más grave de lo que parece
Un entrenador es la única persona del banquillo con autoridad reconocida sobre sus jugadores. Cuando el que salta al campo es él, no queda nadie que pueda contener a nadie.
De ahí que las sanciones por invasión desde el área técnica sean sistemáticamente más duras que las que recibe un futbolista por lo mismo: no se castiga el gesto, se castiga quién lo hace.