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Sábado, 5 de septiembre de 2026

En portada Tres balones a la madera, un penalti fallado y un gol anulado por centímetros

Tenis

Osaka convierte cada entrada a pista en un desfile: esta vez, homenaje a Allen Iverson

Salió con un vestido blanco con capucha, se lo quitó y debajo llevaba codera y cinta en la frente. Ganó el partido en dos tie-breaks.

R Redacción
Naomi Osaka smiles during her match against Azarenka in the 2020 US Open Finals hosted in Arthur Ashe Stadium on the grounds of the USTA Billie Jean King National Tennis Center.
Naomi Osaka smiles during her match against Azarenka in the 2020 US Open Finals hosted in Arthur Ashe Stadium on the grounds of the USTA Billie Jean King National Tennis Center. Foto: AndrewHenkelman · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Naomi Osaka salió al Arthur Ashe con un vestido blanco con capucha lleno de referencias a su propia carrera. Y a los pocos segundos se lo quitó.

Debajo llevaba codera y cinta en la frente: el uniforme reconocible de Allen Iverson.

Dos partidos a la vez

El de la pista lo sacó adelante, contra la rusa Anastasia Zakharova, y no fue cómodo: dos tie-breaks apretadísimos.

El otro lo lleva jugando desde hace tiempo, y ya no lo reserva para el partido. Ha convertido incluso sus llegadas a los entrenamientos en pequeños eventos, con este US Open planteado como un desfile por etapas.

Por qué no es solo ropa

El deporte femenino arrastra un código estético estrecho: lo aceptable es lo funcional, y salirse de ahí se lee como frivolidad o como distracción.

Osaka, dos veces campeona de este torneo, lleva años empujando ese límite con tacones, minivestidos y homenajes como el de esta noche. La elección de Iverson no es casual: él hizo exactamente lo mismo en la NBA de los 2000, y le costó una norma de vestimenta escrita en su contra.

Ella juega, gana, y además decide cómo aparece. Que las dos cosas ocupen el mismo titular es precisamente el punto.

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