Osaka convierte cada entrada a pista en un desfile: esta vez, homenaje a Allen Iverson
Salió con un vestido blanco con capucha, se lo quitó y debajo llevaba codera y cinta en la frente. Ganó el partido en dos tie-breaks.
Naomi Osaka salió al Arthur Ashe con un vestido blanco con capucha lleno de referencias a su propia carrera. Y a los pocos segundos se lo quitó.
Debajo llevaba codera y cinta en la frente: el uniforme reconocible de Allen Iverson.
Dos partidos a la vez
El de la pista lo sacó adelante, contra la rusa Anastasia Zakharova, y no fue cómodo: dos tie-breaks apretadísimos.
El otro lo lleva jugando desde hace tiempo, y ya no lo reserva para el partido. Ha convertido incluso sus llegadas a los entrenamientos en pequeños eventos, con este US Open planteado como un desfile por etapas.
Por qué no es solo ropa
El deporte femenino arrastra un código estético estrecho: lo aceptable es lo funcional, y salirse de ahí se lee como frivolidad o como distracción.
Osaka, dos veces campeona de este torneo, lleva años empujando ese límite con tacones, minivestidos y homenajes como el de esta noche. La elección de Iverson no es casual: él hizo exactamente lo mismo en la NBA de los 2000, y le costó una norma de vestimenta escrita en su contra.
Ella juega, gana, y además decide cómo aparece. Que las dos cosas ocupen el mismo titular es precisamente el punto.