Pitos en el descanso y aplausos al final: la bienvenida a Mourinho fue de dos partidos
1-1 y silbidos en el Bernabéu. Después, hat-trick de Mbappé, gol de Bellingham y Vinicius saliendo entre aplausos.
4-1 a la Real Sociedad en el estreno en casa. Pero al descanso el marcador era 1-1 y en el Bernabéu ya se habían escuchado pitos.
La primera parte
Contemplativos y sin la energía que Mourinho había reclamado en la previa, los blancos desplegaron un fútbol soso durante casi toda la primera mitad.
Vinicius pudo adelantar en el minuto 20 tras recibir solo ante Remiro un pase de Mbappé, pero le salió centrado.
Seis minutos después, el francés inauguró el marcador. Empató Sucic.
Y llegó la primera pitada de la temporada. No fue una parte del todo mala, pero en Concha Espina hace tiempo que llueve sobre mojado, y bastaron un par de sustos de la Real para que el runrún se instalara.
La segunda
Los blancos volaron.
Mbappé completó el hat-trick. Bellingham firmó una actuación excelsa. Y Vinicius, que había provocado murmullos en algunos momentos, salió del campo entre aplausos.
Lo que dice el cambio
Un estadio que pita en el minuto 45 y aplaude en el 90 no ha cambiado de opinión sobre el equipo: ha reaccionado a dos equipos distintos en el mismo partido.
Para un entrenador que acaba de llegar, eso es información útil y también una advertencia. La paciencia de ese público dura exactamente cuarenta y cinco minutos.