El asesinato de Tupac llega a juicio treinta años después: fue el propio acusado quien reabrió el caso
Duane 'Keffe D' Davis se declara no culpable. La fiscalía sostiene que no disparó, sino que coordinó la represalia y consiguió el arma. Sus memorias son parte de la acusación.
Por primera vez desde el asesinato de Tupac Shakur, el caso ha llegado a un tribunal. Esta semana ha empezado en Las Vegas la selección del jurado para el proceso contra Duane “Keffe D” Davis, antiguo miembro de los South Side Compton Crips, a quien la fiscalía acusa de organizar el ataque.
Davis, de 63 años, se ha declarado no culpable.
De qué se le acusa exactamente
La acusación no sostiene que fuera él quien disparó desde el Cadillac que siguió al coche de Tupac y Suge Knight. Lo que sostiene es que coordinó la represalia por una pelea entre Tupac y su sobrino, Orlando “Baby Lane” Anderson, en el MGM Grand, y que consiguió el arma utilizada.
Lo que pasó aquella noche
Era el 7 de septiembre de 1996. Tupac acababa de asistir al combate entre Mike Tyson y Bruce Seldon en el MGM Grand. Horas antes, dentro del casino, él y Knight habían golpeado a Anderson. Según la fiscalía, ese fue el detonante.
Dos horas y media después, Tupac viajaba en un BMW negro con Knight camino del Club 662. Al detenerse en un semáforo de Flamingo Road, un Cadillac blanco se colocó a su lado. Según la acusación, Davis iba en el asiento delantero y entregó el arma a los hombres de atrás, que abrieron fuego.
Tupac recibió cuatro impactos y murió seis días después, el 13 de septiembre, a los 25 años. Knight resultó herido y sobrevivió.
Cómo se reabrió
El caso estuvo casi tres décadas sin acusado. Lo que cambió fue que Davis empezó a hablar.
En 2018, tras años de silencio, comenzó a reconocer en entrevistas que había estado dentro del Cadillac. Un año después publicó ‘Compton Street Legend’, unas memorias en las que volvía a situarse en el vehículo y contaba que había conseguido el arma y se la había entregado a uno de los hombres de los asientos traseros.
Nunca ha reconocido haber disparado. Pero esas declaraciones, junto a una grabación policial de 2008, se convirtieron en la pieza central de la acusación.
En julio de 2023, la policía de Las Vegas registró una vivienda vinculada a Davis en Henderson y se incautó de ordenadores, teléfonos, discos duros, fotografías, documentos relacionados con el asesinato y copias y manuscritos del libro.
Es el único acusado vivo. Si es declarado culpable, se enfrenta a cadena perpetua.