La caída de John Cusack: diez años encadenando películas directas a vídeo
Llamó a la industria "un prostíbulo". Esperaba una nominación por 'Love & Mercy' y la Academia lo ignoró por completo.
En los noventa y primeros dos mil, John Cusack llegó al estrellato haciendo de ese novio de instituto al que odian tus padres. Buena parte de esa fama viene de ‘Alta fidelidad’ (2000), donde interpreta a un treintañero que no se entiende con las mujeres, y antes de ‘Cómo ser John Malkovich’, otro joven con problemas de pareja y sin empleo.
Durante unos años se le dio extraordinariamente bien darle carisma a ese tipo de personaje. En la década de 2010 se le acabó.
Cuándo empieza
A partir de 2010 o 2012 empiezan a aparecer en su filmografía películas directas a vídeo, al principio intercaladas con títulos que sí importaban: ‘Grand Piano’ (2013), escrita por un entonces desconocido Damien Chazelle y dirigida por el español Eugenio Mira, o ‘Love & Mercy’ (2014), sobre Brian Wilson, el fundador de los Beach Boys.
Esa última fue una decepción grande para él: esperaba una nominación de la Academia y no la hubo.
El rechazo
Cusack desarrolló una animadversión considerable hacia la industria, a la que llegó a describir como “un prostíbulo” donde la gente se volvía loca. Era el momento de la explosión del cine de superhéroes y no quiso entrar en la rueda.
“A veces creo tener el control, pero cada vez me doy más cuenta de que es una farsa total. Es cierto que antes, si hacías una película muy, muy grande, podías aprovecharla para hacer otras más pequeñas y geniales, y me salí con la mía durante unos años.”
Lo dijo a The Guardian. Desde entonces, su filmografía la ocupan producciones directas a vídeo y superproducciones chinas.