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Sábado, 5 de septiembre de 2026

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Cultura

Disney se inventa su propio IMAX porque Warner le compró todas las pantallas

Infinity Vision no es una cámara ni un sistema de proyección: es un sello de calidad. Nace porque 'Dune 3' y 'Avengers: Doomsday' se estrenan el mismo día.

R Redacción
Film director Denis Villeneuve at a Dune: Part Three Trailer Launch event in Los Angeles in March 2026
Film director Denis Villeneuve at a Dune: Part Three Trailer Launch event in Los Angeles in March 2026 Foto: SkywalkerEccleston · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El 18 de diciembre de 2026 coinciden en cartelera dos titanes: Denis Villeneuve cierra su trilogía con ‘Dune: Parte 3’ y los hermanos Russo desatan el caos multiversal con ‘Avengers: Doomsday’.

Internet ya le ha buscado mote a la fecha, aunque ninguno suene tan redondo como aquel Barbenheimer de 2023.

La guerra que empezó antes

Pero antes de que las taquillas echen humo estalló otra batalla, menos glamurosa y más decisiva: la de las salas.

Warner Bros. se adelantó y amarró en exclusiva todas las pantallas IMAX del planeta para su película. Disney se quedó sin acceso al escaparate más prestigioso de la exhibición mundial justo cuando más lo necesitaba.

La respuesta desde Burbank ha sido rápida y reveladora: inventarse su propio sello premium desde cero.

Qué es exactamente Infinity Vision

Conviene aclararlo, porque genera confusión.

No es una cámara. No es un formato de grabación. No es un sistema de proyección. No hay nada equivalente al fotoquímico de 70 mm de IMAX ni al láser dual de Dolby Cinema detrás del logotipo.

Es un sello de calidad: un conjunto de requisitos que una sala debe cumplir para poder colgarse la etiqueta.

Lo que se juega de verdad

Un sello sin tecnología propia detrás depende por completo de una cosa: que el público le conceda el mismo valor que a la marca a la que imita. IMAX tardó décadas en conseguir que alguien pagara un suplemento por esas cuatro letras.

Disney pretende lograrlo en cuatro meses, y contra el estreno de la película que ocupa las salas que ella no puede usar.

En diciembre se sabrá si el espectador nota la diferencia entre una sala certificada y una sala con un logotipo nuevo. O, más exactamente, si le importa.

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