Fernán Gómez, sobre las drogas y la creación: "No comprendo por qué tienen que ser perseguidas cuando se utilizan para crear arte"
Seis Goyas en tres oficios distintos y ninguna intención de esconder su afición al alcohol, que además consideraba fuente de inspiración.
Fernando Fernán Gómez murió en 2007 a los 86 años y sigue siendo una de las figuras más influyentes de la cultura española del siglo XX.
Nació en Lima y no obtuvo la nacionalidad española hasta los años ochenta, pero vivió toda su vida en Madrid, en Chamberí, hasta convertirse en uno de los personajes históricos del barrio.
Seis Goyas y tres oficios
Tres como actor, dos como guionista y uno como director. Empezó en el teatro durante la Guerra Civil, con su primera oportunidad importante de la mano de Enrique Jardiel Poncela, y pronto llegó el cine: ‘Balarrasa’, ‘El espíritu de la colmena’, ‘El abuelo’, ‘La lengua de las mariposas’.
Debutó como director en 1954 con ‘Manicomio’, aunque ya venía de la dirección teatral. ‘El viaje a ninguna parte’, con la que ganó su primer Goya de dirección, es una de sus cumbres.
También fue novelista y autor teatral. En el documental ‘La silla de Fernando’ (2006), de David Trueba y Luis Alegre, confesó que ninguno de sus éxitos profesionales le había dado tantas satisfacciones como lo que él consideraba su gran logro.
La frase
Nunca escondió su afición al alcohol, y la planteaba además como parte de su forma de trabajar.
“No comprendo por qué el alcohol, el café, la marihuana y la cocaína tienen que ser perseguidos cuando se utilizan para crear arte.”