El problema de Djokovic ya no es la edad: es la humedad
Cayó ante el 49 del mundo en Nueva York y ante el 50 en Cincinnati. En el verano estadounidense la humedad no baja del 70%. "Australia está muy lejos".
Hay una manera fácil de explicar lo que le pasa a Djokovic y es equivocada: decir que tiene 39 años.
Lo que revelan sus dos últimas eliminaciones es más específico. Su cuerpo ha dejado de tolerar las condiciones extremas, y en particular la humedad.
Dos derrotas y un patrón
En el Masters 1000 de Cincinnati se despidió en su debut ante Thiago Tirante, con problemas evidentes para manejarse con los elementos.
En Nueva York cayó ante Mariano Navone en cinco sets: 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1.
Navone es el 49 del mundo. Tirante era el 50 cuando le apeó. Ninguno de los dos tiene el historial que suele hacer falta para tumbar a Djokovic.
El nexo entre ambas derrotas no está en el ranking del rival: está en que en el verano estadounidense la humedad no baja del 70%, ni en Ohio ni en Nueva York.
Ya da igual el horario
De día o de noche, con sol o bajo los focos. Él mismo había avisado de que entrenar no es lo mismo que jugar.
Era su vigésima participación en el US Open. Y su primera derrota en primera ronda de un Grand Slam en veinte años: la anterior fue en el Open de Australia de 2006, ante Paul Goldstein.
Lo que viene
Sigue persiguiendo el número 25 que le desempataría en la cima histórica de los Grand Slams.
Pero sobre el siguiente, su respuesta no invita al optimismo:
“Australia está muy lejos.”