El director de 'Train to Busan' vuelve a los zombis y se le enreda la trama
Tiene una buena idea —una mente colmena— y la entierra bajo demasiados trucos de género vistos mil veces.
En el cine de zombis posterior a Romero hay un puñado de títulos que destacan de verdad, y uno de ellos merece estar no solo entre las mejores películas de zombis sino entre las mejores de terror de este siglo: ‘Train to Busan’, de Yeon Sang-ho.
Aquella obra maestra a toda velocidad, con el apocalipsis desatado en un tren de Seúl a Busan, fue un clásico instantáneo.
Lo que trae ahora
‘Colony’, y llega con un truco que promete: una mente colmena.
Es una idea con potencial. Un enjambre de infectados que piensa en conjunto cambia por completo las reglas de la persecución, que es el motor de todo el género.
Dónde falla
En que la trama se complica demasiado y estorba al disfrute de la carnicería.
Es un desfile desordenado de recursos de género ya muy usados. Y el problema no es que los use: es que los amontona hasta que la buena idea queda enterrada debajo.
El veredicto
Yeon Sang-ho es capaz de mucho más que esto.
Y ahí está lo que duele de la crítica. No se le reprocha haber hecho una película fallida, se le reprocha haber hecho una normal teniendo el listón donde lo tiene.