El Barça golea 5-2, es líder y aun así tuvo que sufrir
Dobletes de Raphinha y Lamine, autogol de Lejeune. Camello hizo dos y puso en apuros a una defensa que se relajó tras el descanso.
Líder tras tres jornadas. Pero el 5-2 al Rayo engaña un poco: hubo momentos de sufrir.
Lo que hizo bien
Fútbol de mucho ritmo, veloz y preciso, con el rival ahogado durante largos tramos y una exhibición del potencial ofensivo.
- Raphinha: doblete
- Lamine Yamal: doblete
- Lejeune: autogol tras jugada de Gordon
Lo que hizo mal
Fue inestable en defensa. Tras el descanso apareció cierta relajación, y un Rayo atrevido la aprovechó.
Camello hizo los dos goles visitantes y fue un quebradero de cabeza permanente para la zaga de Flick. Cuando el marcador se puso en un amenazante 3-2, el partido se había puesto de verdad.
El autogol de Lejeune, que valía el 4-2, llegó justo ahí.
Quién sacó las castañas
La energía de Gordon, gran protagonista, y la constancia de Raphinha, que apareció otra vez cuando había que poner el triunfo a buen recaudo.
Las decisiones de Flick
Dos rotaciones respecto al partido ante el Athletic: Olmo estrenó titularidad esta temporada en lugar de Fermín, y Koundé entró en el lateral derecho.
Rodri esperó: entró en la media hora final, sumando minutos y dando estabilidad en el tramo decisivo.
Ese uso —un centrocampista de su nivel entrando a cerrar en vez de a abrir— explica bastante bien en qué punto está el equipo: le sobra gol y le falta control.