Puedes tararear 'El Señor de los Anillos' y no la película más taquillera de la historia
Howard Shore construyó cien leitmotivs para que cada raza y cada lugar tuvieran su propia voz. Hoy la norma es música atmosférica y efectos de sonido.
Pídele a cualquiera que tararee la Marcha Imperial, el tema de Indiana Jones, la música de Harry Potter o los acordes de Piratas del Caribe. Lo hará sin dudar un segundo.
Pídele ahora que tararee la banda sonora de la película más taquillera de la historia. O la de los últimos Vengadores.
Silencio.
Lo que revela esa paradoja
No es que la gente tenga peor oído. Es que las melodías inolvidables están desapareciendo de las grandes producciones.
Ya no habrá más John Williams. La música de las películas se compone cada vez más a base de efectos de sonido y capas atmosféricas: un colchón que sostiene la escena sin pedir que la recuerdes.
El último caso claro
El último gran éxito de banda sonora convencional y tarareable es Howard Shore con ‘El Señor de los Anillos’.
Y el detalle técnico explica por qué funciona. Shore no compuso atmósferas: construyó cerca de cien leitmotivs distintos y los entrelazó hasta crear un universo donde cada raza, cada lugar y hasta el Anillo tenían su propia voz.
Si cierras los ojos viendo esa trilogía, sabes exactamente qué está pasando.
Por qué importa
Un leitmotiv es información. Te dice quién entra en escena antes de que aparezca, y te avisa de que algo va mal antes de que se vea.
Una capa atmosférica te dice que la escena es tensa. Nada más.
Encontrar hoy ejemplos del primer tipo en una superproducción se ha vuelto casi imposible.