Los últimos veinte minutos son de las mejores escenas de diálogo que ha escrito Almodóvar
Una cineasta que saca material artístico del desamor de sus amigas. Bárbara Lennie, Sbaraglia y Sánchez-Gijón.
Pedro Almodóvar está en la mejor racha de su carrera. Desde ‘Julieta’ (2016) aplica a lo que hace una política que se podría resumir en dos palabras: solo bombazos.
Su nueva película es otro acierto dentro de ese tramo tardío.
De qué va
De una cineasta que explota el desamor de sus amigas para convertirlo en arte.
Es un estudio autoflagelante, y ahí está lo interesante: el director de melodramas más reconocible del cine europeo dedica una película a preguntarse qué derecho tiene alguien a usar el dolor ajeno como material.
Viniendo de él, que lleva cuarenta años haciendo exactamente eso, no es una pregunta retórica.
Lo que destaca la crítica
Un 4 sobre 5, y una afirmación bastante rotunda:
La secuencia final, de veinte minutos, es una de las mejores escenas de diálogo de toda su carrera.
Para un cineasta cuyo oficio son precisamente los diálogos, esa frase pesa más que cualquier valoración global.
El reparto
Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón.
La expectativa de partida
“Esperamos grandeza de cada película de Pedro Almodóvar, y casi siempre la entrega.”
Es la posición más incómoda en la que puede estar un director, y la que lleva ocupando desde hace una década.